La finca
La finca es un cortijo andaluz enclavado en un remanso de paz de 6 hectáreas de extensión, rodeado de olivos, limoneros y naranjos. De alguna manera, es también una casa sin paredes, en la que lo animal, lo vegetal y lo humano conviven en armonía. Los propietarios han procurado crear un espacio-tiempo especial, como una respiración adaptada al ritmo de la materia viva, concebida para los viajeros que recalan en ella durante unos días.
La casa principal presenta la siguiente distribución:
Planta baja:
• un dormitorio con cama de matrimonio • una suite con dos camas separadas, cuarto de baño y terraza privada • un salón con pantalla de plasma (canales vía satélite) y chimenea • una cocina americana totalmente equipada, con acceso a una terraza cubierta con vistas a un jardín ornamental • un cuarto con lavadora • un aseo.
Planta alta
• una suite con cama de matrimonio, cuarto de baño y terraza privada que da al jardín ornamental y al jardín de plantas aromáticas • una gran suite, formada por un salón con chimenea y una biblioteca • y, además, un dormitorio con dos camas, una terraza sombreada y cuarto de baño privado.
Más abajo
• una escalera sube a los jardines y a sus espacios de relajación y revitalización: • piscina de 9 x 5 m • pool house, con duchas y aseos • un dormitorio con cama de matrimonio • un bar, con comedor abierto a los jardines • una hermosa terraza, con espléndidas vistas del valle y la localidad de Álora
Spa, con el equipamiento siguiente:
• sauna • baño calentado con fuego de leña • sala de masajes • y acceso a los jardines de naranjos • cancha de tenis • aparcamiento • jardín de plantas aromáticas • huerto biológico • espacio de animales: gallinas, conejos, ovejas y cabras |